jueves 10 de abril de 2008

DEDICATE A TRABAJAR

Según el diario Sport, con estas palabras se refirió Iker Casillas a Sergio Ramos antes de que el sevillano viera la segunda tarjeta amarilla que dejo al Real Madrid con 10 jugadores. Al parecer, Sergio Ramos protestaba al arbitro del partido cada jugada teniendo ya una tarjeta amarilla. Nadie se ha pronunciado aún sobre el tema pero es sin duda alguna un mal gesto del portero madrileño.